Cambiando dos mundos

Changing two worlds


 

Entrevista a Paco Moreno

Paco, queríamos saber ¿cómo empezó todo?

Todo comenzó gracias a un amigo que me comentó en el verano de 2003 iba a ir de voluntario a una de las casas que las Misioneras de la Caridad tienen en Etiopía.

Yo por aquel entonces llevaba ya un tiempo pensando que me gustaría contribuir y compensar por todas las cosas: Tenía 29 años, mi situación económica era especialmente buena, mi despacho de abogados funcionaba bien, era profesor universitario, me acababa de comprar casa, etc. 

Así que aunque mi idea inicial era irme a Grecia, cambié de planes, le llamé y le pregunté si podía apuntarme. Ese fue mi primer paso.

¿Por qué elegiste Etiopía?

Podemos decir que fue Etiopía la que me eligió a mí. La elección no fue voluntaria, sino que este amigo, Jordi, había preguntado a las Misioneras de la Caridad en qué lugar eran más necesarios los voluntarios y la respuesta había sido Haití o Etiopía. El primero lo descartamos por razones de seguridad, así que elegimos Etiopía.

El primer año que estuve como voluntario pasé 20 de los 30 días con serios problemas de estómago y juré que no volvería… y aquí sigo. 

Repetí experiencia como voluntario los veranos consecutivos; hasta que en el 2005, con unos amigos decidimos poner en marcha la ONGD. 

Desde el 2007 se puede decir que vivo en Etiopía y más concretamente en Asayita, en la región de Afar, la zona más pobre de Etiopía donde la mayoría de la población es nómada, la temperatura alcanza hasta los 52º y tiene grandes carencias alimentarias, sanitarias y de infraestructuras.

Cuéntame más de Amigos de Silva…

Amigos de Silva la creamos en septiembre de 2005. Queríamos aportar nuestro experiencia y formación profesional para hacer una ONGD basada en criterios empresariales para ser lo más eficiente posible. 

Somos nosotros mismos los que realizamos los proyectos, los que estamos a pie de obra, en el hospital o en la perforación de un pozo y los que controlamos de manera directa los fondos. Para la ejecución contamos con personal local contratado y empresas locales para fomentar el desarrollo del país. Además delegamos la gestión de hospitales e instalaciones en el Gobierno, porque se trata de empoderar y dar responsabilidad, de trabajar mano a mano.ç

La búsqueda de proyectos de futuro basados en la sostenibilidad es la filosofía de nuestro trabajo en terreno. Por este motivo nuestros proyectos van enfocados principalmente a la creación de infraestructuras sostenibles en el tiempo. Amigos de Silva tampoco se quiere olvidar del día a día, por lo que realizamos proyectos sanitarios para luchar especialmente contra la desnutrición infantil, el VIH y el problema de ser Refugiado.

Todos los proyectos que realizamos siempre están en coordinación con el gobierno etíope a todos sus niveles (nacional, regional y local) lo que garantiza la idoneidad y la necesidad de los mismos. 

Tengo mucha curiosidad por el nombre, ¿por qué llamasteis así a la ONGD?

El nombre de Amigos de Silva viene porque la base inicial y la idea nace del grupo de amigos que fuimos de voluntariado estos años de ahí “amigos” y “de Silva” porque nuestro primera colaboración social en España consistió en la colaboración económica para la construcción de unos locales sociales en Leganés, en una zona de integración junto a un prefabricado convertido en Iglesia llamada Santa Beatriz “de Silva”.

Desde su constitución somos una entidad aconfesional y apolítica y con una gran diversidad, tenemos contratados y voluntarios musulmanes, ortodoxos, católicos, no creyentes, etc. Todos tenemos claro que lo que nos une es ser Amigos de Silva.

¿Cuántas personas trabajáis entre voluntarios y trabajadores en Amigos de Silva?

En Amigos de Silva somos como una gran familia, al ejecutar directamente nuestros proyectos en terreno, en Etiopía siempre hay un Director de Proyectos expatriado, que desde 2008 he sido yo. Junto al Director de Proyectos existen los llamados voluntarios de “larga estancia”, personas cualificadas en diferentes especialidades que han colaborado durante periodos más o menos largos y los voluntarios puntuales que vienen para actividades muy concretas.

En cuanto a España, también contamos con trabajadores y voluntarios que dedican su tiempo a toda la labor de presentación de convocatorias, búsqueda de financiación, contabilidad, comunicación, etc. 

Actualmente la sede principal está en Madrid, pero también hemos abierto, gracias a personas que nos ayudan, delegaciones en Bilbao, Sevilla, Huesca, Carballo, Granada, Las Palmas, Valencia y Barcelona.

¿Y de cara al futuro?

Nuestra idea es crecer, seguir cambiando los dos mundos, sensibilizando, internacionalizando, buscando retos en otros países. Somos ambiciosos y tenemos ganas de seguir trabajando, eso si, manteniendo los criterios de empresa que nos caracterizan y los valores y la filosofía de Amigos de Silva.

¿En qué campos os habéis especializado?

Amigos de Silva tiene dos campos de actuación: el sanitario y el del agua.

Cuando empezamos a trabajar en Etiopía, y más en concreto en la región de Afar, vimos que carecían de lo más elemental: cobertura sanitaria, alimentación y agua. Así que decidimos que lo más urgente era rehabilitar el obsoleto centro de salud, casi en desuso por las condiciones, y ampliarlo a Hospital; para mejorar así la cobertura hasta las 450.000 personas, qué se dice pronto. 

Trabajando día a día en terreno, nos dimos cuenta que la salud y el agua estaban muy relacionadas. La falta de agua o el consumo de agua contaminada elevaban los pacientes en el centro de salud. 

Además son las mujeres y las niñas las encargadas en la familia de cubrir las necesidades de agua, por lo que en algunos casos deben caminar distancias de hasta 5-10 kilómetros para buscar agua. Las niñas dejan de ir al colegio, con lo que es imposible romper el círculo de la pobreza. 

Es por estos motivos por lo que decidimos incluir el agua en nuestros proyectos, mediante proyectos de rehabilitación de puntos de agua y la perforación de nuevas fuentes de agua potable.

¿Qué proyectos lleváis a cabo? ¿Cuál es el “proyecto insignia” de la Asociación?

En el campo sanitario, nuestro proyecto insignia por así decirlo y en el que más recursos hemos empleado es el de la rehabilitación, ampliación y construcción del Hospital de Distrito de Asayita. El objetivo actualmente se ha conseguido, alcanzando 40 nuevas camas de hospitalización y duplicando la capacidad sanitaria de la región de Afar.

Pero hemos querido seguir avanzando hasta la categoría de Hospital de Zona ya que faltan todavía servicios esenciales como el quirófano o el área materno-infantil.

En el campo del agua estamos orgullosos de las 12 perforaciones de pozos que hemos realizado y de la rehabilitación de otros 9. Actualmente estamos trabajando en implementar un proyecto novedoso con el objetivo de reducir los costes de perforación e incrementar los puntos de agua potable en la región. 

¿Qué se aprende estando en Etiopía?

Muchas cosas: la primera y fundamental es que hay que ser feliz. La gente es feliz sin tener nada y lo poco que tienen lo comparten. Lo segundo es aprender a valorar lo que tienes: en España se dan por hecho cosas como la luz, el agua o la comida, cosas que aquí no dispones de ellas todos los días. Y lo tercero y último, que ayudando y haciendo felices a los demás, es como realmente uno alcanza la felicidad.

¿Cómo ha cambiado tu vida desde que te dedicas a esto?

Ha cambiado mi esquema de prioridades, de entrada ya no es trabajar para ganar más y más dinero, sino que ahora disfruto con mi trabajo, con lo que tengo y con lo que no. Valoro más a mi familia, a mis amigos y las cosas materiales aunque son importantes, han dejado de ser prioritarias.

Cuéntanos ¿cómo es la gente allí?  Suponemos que te han aportado muchas cosas.

La población en Afar tiene un fuerte sentimiento de comunidad: comparten la comida, el agua, se ayudan en caso de un fallecimiento de algún familiar, etc. 

Además son gente muy agradecida. En ocasiones tenemos que realizar traslados de emergencia al hospital regional que se encuentra a 70 kilómetros, a cualquier hora del día o de la noche por un problema grave. El sentido del agradecimiento es inmenso, no hay día después que no te inviten a su casa y quieran compartir contigo lo poco que tienen.

¿Nos podrías contar una anécdota que te hayan marcado especialmente? 

Anécdotas hay muchas….de las últimas un traslado por la noche al hospital en la que por una complicación en el parto el niño había fallecido y la mujer se estaba desangrando, la pudimos llevar al hospital y tras estar ingresada se recuperó, cuando volvimos al hospital vino todo el mundo a ayudarnos a limpiar el coche que estaba todo lleno de sangre y el agradecimiento de todos fue inmenso.














Trabaja con nosotros I Términos de uso I Contacto I Mapa de la web

2005 - 2017. Amigos de Silva ONGD
Declarada de utilidad publica desde 2009

91 411 65 65   info@amigosdesilva.org   C/ Marqués de Monteagudo, 20 local 25.   28028   Madrid